Se presenta, cuando hay hechos que perturben o amenacen perturbar en forma grave e inminente el orden económico, social o ecológico del país o que constituyan grave calamidad pública. Es uno de los estados de excepción, que contempla la Constitución (los otros son: estado de guerra exterior y estado de conmoción interior) Esta norma fija los parámetros de su manejo constitucional, sea económica, social o ecológica.